jueves, 26 de mayo de 2016

Autoterapia de repetición, años atrás y te escribía...

AMORES QUE MATAN

Hay amores que matan,  que se van, que vienen, que vuelven, que arrebatan. Existen particularidades compartidas, que se extrapolan a sentimientos inherentes, insuficientes, diferenciales. Distintos amores, sí, de los que vienen y se van, de los que comparten un café, una cama, un amigo, un secreto, pero que a final de cuentas, se van, empapados de orgullo, destinados a nunca sanar, sin embargo…vuelven.

Existen contrariedades también, diferentes puntos de vista, intolerancias marchitas, dudas inimaginables, que surgen de la entraña más profunda, del sentimiento más arraigado, de la obligación más placentera, de la indirecta más directa. Como aquel con el que compartías el cuerpo, que viene de repente, que se va por lapsos largos, regresa efusivo, y se va mimado. Aquel amigo, que complacía los momentos escarchados de pulcritud pervertida, aquel “amigo” que necesitaba saberte una ves al mes, para odiarte, despreciarte por el resto de los días, para llamarte después.

De todo eso y de nada más, decidida a olvidarte, a quemarte en vida, a hundirte en el recuerdo más impensable, a desecharte, me supongo escribir, más de veinte rumores, más de veinte mentadas, para ya nunca más extrañar, al amigo que duele, a ese que estaba en momentos divinos, aquel que orgullosa derramabas, aguantabas, esperabas… Ese que al fin de cuentas, siempre estaba, siempre llamaba, te involucraba. El sentimiento entintado, el deseo vívido, el amor puro, construido, cimiento tras cimiento, ladrillo tras ladrillo. Aquel que sin pensarlo, el día más remoto, más insano; revelado y taciturno, como todo lo que se ama en la vida, muere, y se tiene que olvidar, que despreciar, que no dejarse en el recuerdo, para evitar profundas y dolorosas cicatrices, abultadas, difundidas.

De una vez por todas, aléjate, deja a un lado las cursilerías, in anímate, deshazte.
Intrincada, y decidida, refugiada en el adiós, hoy me decido irrevocablemente a despedirte, porque así como todo comienza un buen día, acaba también, existen amores que se van, que vienen, que vuelven, que arrebatan, hay amores que matan.


Vete.

martes, 24 de mayo de 2016

Autoterapia II: De cartas no entregadas,

Y este debería ser un correo electrónico. Y no es.
Quiero preguntarte;
¿Por qué me dejaste?
¿Qué te hizo desistir de este amor que yo te daba?

¿Acaso fue mi histeria colectiva?

Pero es que por más que trato de explicarte nunca puedo... y lo que más me duele es tener que dar una explicación, porque entre tú y yo no debería caber la duda, no debería de haber explicación. Y esa manera de ignorarme, y no es por nada, pero ese nunca escuchar me enseño a ser igual y entonces ¡Pum! un día amanecí histérica, loca, traumada, celosa, insegura y chillona. Todos eso de la noche a la mañana replicando exactamente lo que tú hacías conmigo. Y entonces salió; mi más frenética locura. Bajo la influencia alucinante de esa adrenalina me convertí en una histérica en potencia; avasalladora, amenazante, irracional, así... bien loca...
En mi delirium tremens por ti dejé mi casa, a mi ex marido, dejé mi puesto de trabajo, vendí casa, muebles, auto, amistades, recuerdos, sentimientos, pensamientos ¡Uff! vaya... dejé a un lado mi libertad, destruí mi integridad y guardé bien escondiditos mis  tintes autónomos de ser "yo", de ser auténtica. Dejé a mi familia, me volví una maquinita de dar placer cuando estaba contigo, experimenté de todo, con todas las fantasías que a ti te hacían gozar (y a mi también, la verdad) y le puse un candado a mi cuerpo, a mi mente y a mi corazón para sólo pertenecer a ti por siempre (y ese no lo pude abrir más, no he podido aún, ni podré en un gran tiempo),
Y todo eso me hizo una histérica en potencia, todo por no poder escuchar, por no incluir, por dudar. Yo no dudaba de ti, ¿sabes? Y sabía perfectamente tu pasado y aún así no dudaba, ¿Hoy? Hoy dudo hasta de mi sombra...

¿Acaso fue ese amor desmedido?
Porque te amé con tanta locura que desde que te conocí aquella noche con olor a sal, quedé prendada... Todo lo que platicamos por años, esa relación tuya que siempre me vendiste como maldita y esas confesiones que sólo tú y yo "hablamos", los secretos íntimos de dos personas que se amaron en silencio, hasta que un buen día planck! me decidí a estar contigo. Con todo ese amor que por años había estado reprimido... Puse un buen día el disco de Zoé y es canción que cambió el rumbo de mi vida:
"Nunca me digas que no puedo
nunca me digas qué creer,
no vez que ya no tengo miedo
no me pongas tus cadenas
Perdóname sin o te sigo,
pero me aburre caminar,
me construí unas alas de cartón
y voy intentar llegar al sol
aun que me muera de calor".

Y auch! me quemé... y literal, esa era yo aquella noche, en la trifulca de una pasión desenfrenada lo decidí y le susurré esa frase al oído. Con él jamás terminé nada, así que acostumbrada a lo que pasaba me visualicé.
Yo- enfrente de él
Él- llorando mi partida
Tú- El Sol
Yo- Llegando
Él- Fuera de mí
Tú- El amor (conmigo)
Y así lo hice... Esa noche construí mis alas.,, y me fui,... me fui contigo, y bien predicho por la canción.. Uh! me quemé.. una y otra vez.. caí... caí...caí... y volví a intentar, lo hice, pero no, me caí. Estoy en el suelo ya,.

¿Acaso fue por mi cuerpo?
He engordado un par de kilos desde hace unos años, mi piel blanca es más flácida pero mis senos son firmes y pequeños aún, quizá no tengo las caderas de Shakira o de Lyn May, pero al menos tengo. me he pintado el cabello super rojo como a ti te gusta, si, me lo corté, lo sé, lo odias, pero me siento más joven y sexy para ti. No soy tan fea, tengo los ojos verdes y lo más importante, esos ojos son sólo para ti, sólo te pueden mirar y seguir a ti. Fue mi dentadura ¿Verdad? Sabes que desde aquel horrible accidente no fue igual y que soy una miedosa empedernida para los dentistas ¿En serio te fastidia tanto mi olor? Al menos he tratado de siempre ser limpia, de oler a flores o frutas, de hidratar de sensaciones mi piel, vaya, de mimarme un poco. ¿Visto vulgar? Creo que no...  lo más que llego es a un pequeño escotito, porque sabes que odio enseñar de mas y que no tolero mostrar mi cuerpo que aún no me gusta.
¿Fue el sabor que emana de mi excitación? Pensé que era algo que te enloquecía cuando lo probabas, yo contigo aprendí a distinguir y a deleitarme con tu néctar de vida. Y así fue.
¿Mi voz?
¿Mi esencia?
¿Mi sonambulismo?
¿Te acuerdas que iniciábamos una charla por las noches y te contestaba dormida ya? Si seguía la conversación de verdad que si. Lo prometo.
O por las madrugadas (sobretodo esas frías de invierno potosino) me despertaba cuando te tenía adentro y mi cuerpo reaccionaba una vez que estaba a punto de terminar... Y despertaba.
¿DIME ENTONCES QUÉ FUE?
¿Te hice sentir incomprendido?
¿Te hice perder tu libertad, tu autonomía?
¿Te alejé de tus amigos?
¿Te deprimí?
¿Destruí tus sueños?
¿Lastimé tu orgullo?
¿Te mentí?
¿Fingí mientras me hacías el amor?
¿Te alejé de tus hijos?
¿Destruí tu hogar?
¿He sido caprichosa?
¿Te he pedido lujos y extravagancias?
¡¡¡DIME QUÉ FUE!!!
Porque todo esto me lo has hecho sentir y sigo suplicando que tengas compasión y por lo menos me claves el cuchillo hondo hasta que mi corazón deje de latir y ya no sienta. Sobretodo que no sienta.

Y sé que mis palabras se disolverán con el tiempo, lo sé porque ya ha pasado, sabes perfectamente que he intentado de todo... Hasta te he regalado cuadernos y cartas y poemas y cuentos, pero todo se lo lleva el olvido, el tiempo, al igual que mis te amos...
¿Sabes que nunca había dicho TE AMO?
¿Y de qué privilegios gozas tú?
Porque a ti te he llenado vacíos oscuros de te amos, podría darle 10 o 15 vueltas al planeta con "te amos" y salir debiendo todavía, dime pues ¿DE QUE PRIVILEGIOS GOZAS?

Sólo una cosa más y con esto te juro que me borro de ti... ¿Cuál es la diferencia entre "me gustas" y "te amo"? ... Cuando te gusta una flor la arrancas, cuando amas una flor la riegas todos los días. Yo traté de regar este amor para que creciera y creo que lo único que logré fue que me arrancaras.
DIME ¿QUÉ FUE?

19/05/2016
AAGM

lunes, 23 de mayo de 2016

¿Dónde estás?

Son tus manos de fuego,
esas que extraño y que siento
recorrer todo mi cuerpo
a distancia.
Distancia fría, distancia maldita.
¿Por qué no puedo dejar
de acordarme, de sentirte, de imaginarte?
Tú.. tú que has sido el único
en llenar todos mis espacios vacíos,
de enloquecerme,
de enamorarme,
de hacerme mujer...
¿Dónde estás?
¿Y tú piel?
¿Y tú pelo?
Tu olor tan único,
tu textura tan mía,
tu sabor
ese sentimiento de cuando me haces el amor.
Ese temblar entre tus brazos,
ese gemir,
ese explotar cuando mi cuerpo rebosado,
con el tuyo dentro llega éxtasis,
llega al final.
¡Te necesito!
Ese sentir que muero por un instante... chiquitito.. absorto,
lleno de intensidad,
de placer,
de deseo.
Lujuria. Eso que tú me haces,
eso que me hacen tus labios,
eso que me hacen tus ojos,
tu aliento, tu saliva,
tu aroma, tu sexo...
Sólo tú,
¿Dónde estás?
Mi piel está necesitada de ti,
mi pelo necesita sentir
tus dedos entrelazados,
mi lengua tu calor,
y mis oídos escucharte
melodioso, insensato,
pero mío...
¿Dónde estás?
¿Qué no sientes a distancia lo que siento yo?


04/04/2016
Hoy te odio más que nunca, pero ya ni odio quiero sentir. Ya no.
AAGM

Autoterapia, parte I.

Recuerdo aún el olor a tierra mojada y a polución cuando llegué aquella noche de Diciembre al DF. Acababa de volar desde el otro extremo del país, era un día frío, pero no mucho. Era un día lleno de trabajo, un día lleno de preocupaciones,  de nerviosismo. Mi vuelo había estado regular, sin turbulencia, algo lento en los procesos del aeropuerto, pero en general; bien.
Tuvimos la genialidad de buscarnos entre tanta gente, dijimos que sería fácil, que estaríamos parados uno justo en frente del otro, sin que importara lo demás. Cuando aterrizó el avión lo primero que me cruzó por la cabeza fue tu cara, hace tanto que no la veía, hace tanto que no hacía contacto con tus ojos, que me puse nerviosa. Casi olvidando mi bolso, me dirigí con prisa a la sala para recoger mi equipaje, era la más alejada en uno de los más grandes y conflictivos aeropuertos del mundo. Habían pasado casi 48 minutos y yo seguía intentando al menos poder encontrar mi maletita con ruedas, beige con puntos negros; comprada en rebaja en una de esas tiendas gringas que malbaratan las cosas sólo porque “ya pasaron de temporada”.  Llegó al final, sobre aquella fila enorme de maletas que desfilaban, unas gordas, otras flacas, unas de marca, otras de colores llamativos, otras de colores más serios, de mezclilla, de lona, de algodón… ahí estaba aquella rebaja de temporada a puntos negros, esperando a que fueran por ella, pero mi cuerpo no reaccionaba, sólo pensaba en tu cara, en tus ojos… en tu olor.
Pasaron 55 minutos, largos, infinitos. Subía las escaleras que me llevarían a lobby, con mis kilos bien puestos y aquel abrigo de cachemir color camello. Mi cabello era largo todavía, rojo, chino, revoltoso. Ni si quiera tuve tiempo de mirarme en algún reflejo para ver si estaba aún maquillada, eran casi las 9 de la noche y te vi, parado, con los brazos cruzados, esperándome a un lado del enorme pino de navidad que decoraba aquella transitada sala de estar. Y ahí estabas tú. Tan serio, tan hombre, tan ajeno. Estabas también con algunos kilos de más, pero eso no me importó, lo que importaba era ver tu cara que a lo lejos, conforme me iba acercando sonreía. Yo no podía ni si quiera demostrar una mueca, mi cara fue inexpresiva, hasta que te tuve frente a frente, hasta que volví a oler esa piel y no pude más que sonreír y sentirme una idiota, una gran idiota.
Y he sido siempre una idiota contigo.

Me abrazaste, fue una reacción natural pero perfectamente maquinada, como todo lo que contaré a continuación. Nuestros brazos reaccionaron en automático, mi mente estaba algo confundida pues la sensación que mandaba el corazón en cada rápida pulsación era muy intensa, no sabía qué sentir, era como una máquina de imán que se pegaba cada vez más y más a tu cuerpo. Supe que nunca jamás volvería a sentir lo que sentí esa noche de tierra mojada… de olor a ti y a  mí y al miedo.

Idilio y beatlemania

Porque nunca habías tenido
una novia (vieja) tan fan de los Beatles;
como yo.
Sabes que desde niña
eran parte de mi soundtrack personal.
Y tuviste que fijarte en mí, para dolerme.
Y en especial te fijaste en Paul,
ese Beatle que me hizo una niña mimada
chiflada y cursi.
Si ya sabías de mí y de los Beatles
¿Por qué apareciste?
Y lo peor,
hoy te canto una canción al borde
de las lágrimas,
masculizando cada palabra.

HE´S LEAVING HOME... BYE BYE.

AAGM

Que mis dedos...

Que mis dedos que te extrañan hoy te escriban,
y que sepan que a pesar de la distancia
están para nunca estar.

Que en la soledad de la noche, muy a pesar de no tenerte
te tenga sola en los recuerdos apagados
y en la flor marchita y maldecida.

Por que la crueldad de todo está en nada
en insignificancias que se apagan
al sonar de un beso caliente, pasajero.

Que mis dedos se detengan de escribir,
cansados y efímeros,
Rotos. Lapidados.

Hoy no quiero más que enterrar el sentimiento
que se pasea a las 3 de la mañana
en sueños incandescentes y en preocupaciones estúpidas.
Esas visiones de vivencias del pasado
que revolotean, impacientes, desesperantes
justo antes de despertar
justo antes de tenerme sola
justo antes de que alguna lágrima se pasee en mi mejilla
y se llene de amargura, a las 3 de la mañana.

AAGM

martes, 22 de julio de 2008

Deconstruction: let's talk turkey!

"Deconstructing the text".... WT!!!

Deconstruction is a term used in contemporary literary criticism, and the social science, coined by Jacques Derrida in the 1960s. The Center for Media Literacy defines deconstruction as "The process by which the audience identifies the elements that make up the construction of meaning within a text.
In 1985 Derrida stated that he preferred to describe "what deconstruction is not, or rather ought not to be" Derrida states that deconstruction is not an analysis, a critique, or a method.

When asked "What is deconstruction?" Derrida stated, "I have no simple and formalisable response to this question. All my essays are attempts to have it out with this formidable question" (Derrida, 1985, pg.4).

Paul de Man, another very important literary criticism, explained Derrida deconstruction: "It's possible, within text, to frame a question or undo assertions made in the text, by means of elements which are in the text, which frequently would be precisely structures that play off the rhetorical against grammatical elements." (de Man, in Moynihan 1986, at 156.)

Rorty, describe deconstruction as the term that refers in the first instance to the way in which the accidental features of a text can be seen as betraying, subverting, its purportedly essencial message. (Rorty, 1995).

But, literally, do we know which is the most important point of decosntructing a text? The next cartoon explain us how deconstruction is viewed around